| Reflexología Podal |
| ¿Cómo
actúa la RTP? |
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El envío de dolor hacia la superficie corporal debe entenderse como una necesidad del organismo de aumentar la comunicación, percepción y concienciación de su estado de salud. Resulta pues, obvio, que se podrá actuar más favorablemente sobre aquellos procesos en que se es más consciente (la exploración reflexoterapeútica es una vía para ello) y en los que podemos influir a través de las funciones reguladoras automáticas (mediante adecuadas manipulaciones terapéuticas) que no en los que permanecemos inconscientes o de los que desconocemos su significado. Hay que considerar al dolor como una voz de alarma del cuerpo y, por lo tanto, un verdadero guardián de la salud. Estos puntos reflejos suelen ser dolorosos a la presión y a veces tienen una temperatura diferente a las zonas cutáneas vecinas. Los reflejos que encontramos no distinguen cual es el tipo de causa, simplemente nos informan. Cualquier tipo de desequilibrio, sobrecarga o alteración del organismo, puede manifestarse en los pies. Hay casos en los que todavía no se ha desarrollado plenamente la enfermedad y sin embargo se manifiesta ya en las zonas reflejas de los pies. Estas actúan de voces de alarma de algo que empieza a no funcionar bien en el organismo.
El proceso de normalización o recuperación del equilibrio funcional (salud), suele realizarse de forma progresiva cuando se aplica una terapia refleja sobre estos puntos. Requiere una serie de sesiones que varía de un caso a otro. No toda persona es igual a otra, ni tiene las mismas enfermedades o idéntica capacidad de reacción. Con una buena práctica de la RTP no siempre se consigue un restablecimiento completo, si bien la mejoría es con frecuencia patente en la mayoría de los casos, lo cual puede ayudarnos a corroborar el diagnóstico. La manipulación terapéutica de la RTP activa la autorregulación del organismo. El reflexólogo sólo pone en funcionamiento la máquina curativa autorreguladora del cuerpo, el resto corre a cuenta de ella. |
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